Dramático: Un Estilo de Alto Impacto

Los 7 Estilos Universales. Un sistema global que recoge tendencias al rededor del mundo, para reconocer patrones de proyección y crear perfiles que te ayudarán a reconocer tus mayores limitaciones y explotar todo tu potencial. Hoy, después de un interesante recorrido, llegamos al final de esta serie para cerrar con un estilo muy particular y llamativo. Si hasta ahora no has identificado tu propio estilo, es posible que seas parte de este último, aunque te recomiendo que revises los estilos anteriores y reconozcas aquel con el que más encuentres similitudes. Recuerda que todos estos estilos están llevados al extremo y no es necesario que te identifiques con todo lo que lees: con que el concepto general se parezca a aquello con lo que vibras, es suficiente para identificarte con él y trabajar en ello.

Pues bien, hemos hablado de estilos que se oponen entre ellos y otros que resultan de potenciar o llevar al siguiente nivel todas las cualidades de otro. El estilo del que hablaremos hoy podría reunir a todos los anteriores, ya que puede resultar de alguien de cualquier otro estilo, que aumente todas sus características y alcance un mayor nivel de autoridad. Es un estilo llamativo e interesante que, al igual que el seductor pero por razones diferentes, se lleva todas las miradas, impacta por su presencia e inspira una gran admiración por todos los que lo observan de lejos. Este es probablemente el estilo que más ha logrado reflejar su individualidad y aceptarse como es y, aunque cualquiera puede alcanzarlo al potenciarse, se podría decir que está sobre todo un paso más allá del estilo elegante, gracias a su sofisticación, presencia y cuidado de cada detalle. Hablamos por supuesto de:

El Estilo Dramático

El nombre de este estilo puede confundirte un poco. Puede que imagines a alguien que va siempre disfrazado o que sea totalmente exagerado en su forma de vestir y comportarse y es posible que algunos de sus miembros refuercen esta idea, pero en realidad se trata de un estilo muy sofisticado, con un gran impulso vanguardista. Su originalidad y sus exageraciones con sentido le convierten en un referente particular y rotundo tanto de conocimiento, como de moda y apariencia externa, por lo que siempre está en el centro de la creación de nuevas tendencias y lo que realmente tienen en común es lo independientes que son y lo difícil que es ubicarlos en un grupo o estereotipo particular. Más que a su apariencia, su nombre se lo debe a su personalidad directa e intensa y su aire enigmático y misterioso, que le dan cierta exclusividad y lo vuelven un poco lejano e inalcanzable.

Puedes encontrar en este estilo muchas similitudes con el estilo creativo, pues son muy exigentes, originales, viven como en su propio mundo y se diferencian radicalmente de otros por sus pensamientos y actitudes. Pero a diferencia del creativo, el estilo dramático resalta por su determinación, foco y vehemencia, con lo que le es más fácil llevar sus proyectos a término y aclarar sus ideas. Esta claridad está basada en valores éticos y morales fijos, los que construye para ellos una personalidad indiscutible, con la que llegan a otros, los impactan, los hacen reflexionar sobre la realidad que viven y cuestionarse sobre si existe una más interesante que esta. Pero para entender mejor todo esto y como hicimos con todos los estilos anteriores:

Hagamos un ejercicio:

Imagina que te despierta el sol en la cara. Tu cuarto tiene una enorme ventana que te regala todos los días una hermosa vista de la ciudad; te encanta sentarte a verla por las noches, aunque para dormir prefieres cerrar la cortina y evitar el sol, pero anoche llegaste agotado de un coctel y lo olvidaste. Pensaste que te acostumbrarías, pero cada vez es más difícil levantarte a trabajar después de estos eventos. Es temprano, pero prefieres salir pronto a la oficina para adelantar trabajo antes del viaje a Londres que tendrás en 2 días.

Te alistas, sales de casa y vas a desayunar a un restaurante cercano que te encanta pues está dividido en diferentes espacios, en los que contrastan colores y texturas y la comida tiene también el juego de naturaleza y geometría que tanto te intriga. Terminas, vas al trabajo y aprovechas para organizar tus cosas antes de comenzar con todas las conferencias y reuniones que tienes para hoy. En la tarde tienes reunión con el equipo creativo así que quieres quedar libre, pues te encantan esas reuniones y te interesa estar totalmente centrado en ellas.

Finalmente vuelves a casa, hoy no tienes reuniones así que has quedado de ir a casa de tu pareja un rato a tomar vino y conversar. Cuando llegas, tu pareja te recibe con un regalo: la última versión de la recopilación de las mejores obras de Jean-Michel Basquiat, edición limitada. No tienes palabras pues el libro es una obra en sí mismo y fuiste a comprarlo en cuanto te enteraste de él y ya estaban agotados. Te encanta coleccionar cosas así, de arte, de cultura, exclusivas, que donde las pongas parecen pensadas para ser vistas antes de ser exploradas. A noches como estas es a lo que esperarás nunca acostumbrarte.

Si este gusto por el arte, la cultura y la exclusividad es algo que compartes, la comunicación es uno de tus fuertes o hace parte de aquello a lo que te dedicas y te sientes como pez en el agua en eventos sociales o protocolarios, es posible que hagas parte del estilo dramático.

Quienes se identifican con el estilo dramático son personas arriesgadas, tanto con su forma de vestir como con sus ideales, lo que los hace estar siempre un paso más allá de los símbolos clásicos de la apariencia, el protocolo y la educación. Como resultado, su alta confianza en sí mismos les permite influenciar y afectar a todo el que les mire, mediante una comunicación directa potente y contundente que los hace producto de admiración y genera sobre ellos la sensación de ser seres inaccesibles y un tanto intimidantes.

Sienten una gran pasión por todo lo que hacen y generalmente alcanzan sus objetivos gracias a su disciplina, constancia y obsesión por encontrarle a todo un sentido profundo, lo que les da un aire majestuoso, meritorio y honorable. Su búsqueda constante de una realidad mejor y más interesante

que aquella en la que viven los lleva a construir ideales futuristas y abstractos para los que comúnmente, ni la sociedad ni el mundo están del todo preparados, pero eso no los detiene y en lugar de ello sienten una gran presión y afán, pues piensan que tienen las horas contadas para lograr algo valioso con sus vidas. Es por esto que comúnmente sus inspiraciones surgen de grandes maestros de la historia, revoluciones del conocimiento y las grandes visiones que han transformado el mundo, así como de sus actividades diarias, por lo que disfrutan de todo lo abstracto, estético y trascendental.

Sin embargo, por esta velocidad de vida buscan también rodearse de personas que, como ellos, vivan a alta velocidad en todo momento y quieran hacer algo significativo con sus vidas, lo que los aleja un poco y hace difícil para otros ser parte de su vida y entrar en su corazón.

Para un Dramático, su cuerpo es una materialización de su identidad y y representa para ellos el vehículo para potenciarse y expresar con gran claridad sus calores y mensajes.

Es por esto que su relación con su cuerpo va a ser de extremos, puesto que será víctima también de su afán por conseguir resultados rápidos e impactantes. Así, es posible que lo cuide al extremo y siga una dieta estricta y restrictiva, como también puede que llegue al abandono total y se alimente muy mal, en un intento de ir en contra de corrientes de moda veganas o ecológicas. Todo ello depende de lo que esté viviendo en el momento con su trabajo o sus procesos creativos o la cantidad de energía que sienta que necesita para los mismos. Sin embargo, le interesa siempre consumir los productos de mejor calidad y construir un lenguaje corporal intenso, directo y extremo.

Sin embargo, independiente de tus hábitos de alimentación, si te identificas con el estilo dramático, le das una gran importancia a tu apariencia y te interesa mantener siempre una estética iconoclasta,

 vanguardista y ciertamente extravagante. Buscarás siempre reinterpretar estilos nuevos y darles tu toque personal, mediante mezclas extremas y la combinación de prendas básicas y minimalistas con otras extravagantes, geométricas y de alta costura. Conoces muy bien tu cuerpo y sabes lo que lo hace especial y diferente y es en eso en lo que basas tu aspecto, ayudándote con complementos y accesorios redundantes como collares, anillos, pulseras o relojes. Buscas siempre prendas de la mejor calidad, en especial en zapatos y bolsos e intentas buscar prendas exclusivas y excéntricas que refuercen tu rotunda singularidad.

Sin embargo, se te olvida que la singularidad no es algo por lo que tengas que luchar y este nivel de exigencia y obsesión por que todo sea tal cual como lo imaginaste, te vuelve un poco rígido e inflexible.

El esfuerzo por alcanzar la máxima autoridad, puede bloquear al dramático, pues lo hará pensar que no es suficiente, creando una actitud demoledora que provocará el rechazo por parte de todos quienes le rodean, a quienes extenderá esta misma exigencia.

Si eres parte del estilo dramático, es importante que trabajes mucho en aceptarte como eres y dejar de lado tanto afán por perfeccionarlo y controlarlo todo, pues la búsqueda constante de la aceptación de otros te hará cada vez más vulnerable y te traerá más problemas que soluciones. Trata de encontrarle el valor a las cosas simples, pues estas exigencias te llevarán a exagerarlo todo y dar poco espacio a tu propio crecimiento y desarrollo, convirtiéndote en una persona muy difícil de tratar, por tu inaccesibilidad, extremismo e incluso agresividad al defender tus posturas. A veces es bueno dejar de lado la necesidad de hacer un gran impacto y liberarte de tantas normas, cargas emocionales y restricciones, pues puedes provocar rechazo y terminar alejándote de todos. Sobre todo es importante que dejes el miedo a admitir tus errores, conocerte y cambiar, pues a veces puedes esconderte en la vanidad, el orgullo y la soberbia para tapar tu miedo a no ser valorado y respetado.

Llevado a su máximo potencial y dejando de lado todos estos miedos, el estilo dramático tiene una influencia enorme y es capaz de mover grandes masas tan solo con su presencia y apariencia. Su originalidad expresada en su imagen romperá con todo estereotipo y reflejará su auto-liderazgo, el respeto que se tiene a sí mismo y su impulso por llegar cada vez más lejos, lo que inspirará a otros a encontrarse y valorarse a sí mismos. Si centra su atención en el objetivo y origen de sus deseos, logrará trabajar más en su propósito de vida, regular sus pasiones y reducir sus exigencias. Es importante que, si eres dramático, dejes un poco de lado tu crítico interno y escuches más a tu voz guía, pues es la que te ayudará a tener mayor compasión contigo mismo.

Las personas del estilo dramático llevarán todo al extremo, al punto en el que se olvidarán de disfrutar de las cosas pequeñas y observar los detalles, por lo que es importante que le den valor a los momentos de ocio y reflexión, que les ayude a conocerse y valorarse por lo que son.

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