Estilo Tradicional – La belleza tradicional es Ordenada

Cuando alguien usa la palabra tradicional, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? Por mi parte lo primero que pienso es que se trata de hacer las cosas como siempre se han hecho, un poco como hablamos en el post anterior, sobre la forma como las personas del estilo natural tienden a tenerle miedo al cambio, siguiendo su lema de «si funciona, ¿para que cambiarlo?». Pues bien, las personas del estilo tradicional se basan precisamente en eso pero, a diferencia de aquellos del estilo natural, los tradicionales llevan este concepto a todo un nuevo nivel.

Hemos hablado antes sobre la manera como puedes identificarte con más de un estilo y muchas veces te identificarás con dos diferentes, así como también puedes tener un estilo que cambie a lo largo de tu vida, a veces de forma drástica. Es importante que recuerdes que, si bien el estilo sale de tu esencia y es algo inevitable con lo que naces, también es algo que puedes moldear, cambiar o adaptar, de acuerdo a las necesidades de cada momento y a las nuevas metas y sueños que te plantees.

Dicho esto, de la misma forma como cada persona tiene sus virtudes y defectos, cada estilo tiene sus límites (que llamamos máscaras) y su potencialidad (que llamamos la autenticidad). Pues bien, hoy exploraremos ambas caras de esta moneda, enfocándonos en el segundo de los 7 estilos universales y exploraremos toda su autenticidad, su potencialidad y las máscaras que estas personas tienden a ponerse, convirtiendo este estilo en aquello que los limita o lo que les ayuda a cumplir sus más grandes metas.

El Estilo Tradicional

El principal factor por el que se reconoce a las personas del estilo tradicional es porque son personas que expresan una gran credibilidad y seriedad, obtenida gracias a su disciplina, dedicación y atención a los detalles. Son personas suprémamente pulcras y limpias, siempre preocupadas por seguir las normas del buen comportamiento y el protocolo. Si te identificas con el estilo tradicional, es muy probable que seas ingeniero, administrador, médico u otra profesión similar, ya que te gusta guiarte por las cosas en las que se sabe que podrías tener éxito, en lugar de arriesgarte por algo en lo que no tendrás tranquilidad absoluta con tus finanzas. Tu principal objetivo está en usar tu responsabilidad y dedicación para convertirte en una persona útil y comprometida, capaz de responder con seguridad a cualquier pregunta y, lograrlo, te dará una gran seguridad en ti mismo qué representará la tranquilidad que buscas constantemente.

Este orden, responsabilidad y constancia, hacen de este estilo el más estable de todos y uno muy apetecido. Así que, como lo hicimos con el estilo natural…

Hagamos un ejercicio:

Imagina que te levantas antes de que termine de amanecer, pues siempre has estado orgulloso de tu «reloj biológico». Después de bañarte te acercas al sillón de tu cuarto donde está tu pinta del día perfectamente organizada, te vistes teniendo cuidado de no arrugarla y bajas a preparar el desayuno. Cuando tu familia se sienta a comer aprovechas para recordarles sobre los invitados especiales que tendrán este domingo en casa de tus padres y lo importante que es estar bien presentados y mantener los buenos modales.

Sales al trabajo y desde que llegas a la oficina comienzan las llamadas. Estás orgulloso de tener tantos contactos, pero a veces puede ser abrumador. Tu jefe pasa a cada rato por tu oficina a pedirte favores y dejarte tareas, que tú anotas en tu agenda con algún tipo de código. Tus amigos siempre te molestan por tu orden, pero tú no entiendes como otros pueden vivir anotando cosas en papelitos que dejan por ahí.

Al salir estás de excelente humor, ya que vas a clase de cocina y después sales a comer con tu pareja a tu restaurante favorito. Finalmente vuelves a casa tranquilo porque tus hijos se quedarán hoy donde tu suegra. Abres tu armario, puedes ver todas tus prendas con solo recorrerlo con la mirada, pues están organizadas por colores, tipos y ocasiones. Te dispones a preparar tu pinta del día siguiente y la ubicas cuidadosamente en el sillón. Ahora ha llegado el momento cuando, con todo arreglado, te permitirás relajarte, viendo tu serie favorita junto a la persona con quien decidiste pasar el resto de tu vida.

Si esta descripción se parece mucho a la de un día normal en tu vida, ten por seguro que por lo menos una parte de ti es tradicional. En este caso,

tu lealtad a tus principios es lo que te da esa sensación de solidez, ya que hay una gran coherencia entre lo que dices y haces, lo que te facilita hacer parte de eventos protocolarios en los que atraes por tu determinación, cordialidad y reserva.

Es muy posible que sientas una necesidad constante de controlarlo todo: debes estar bien vestido para cada ocasión, no te arriesgas a intentar nada que alguien no haya intentado antes y sepas que puedes tener éxito con ello, te haces exámenes médicos siempre que sea necesario, tratas de comer siempre a la misma hora y dormir bien todas las noches, no te gusta salirte de tu grupo de amigos, es fácil saber dónde encontrarte y rara vez haces una afirmación que no puedas soportar con algún dato que leíste en algún lado.

Te esfuerzas siempre por hacer las cosas bien y por ser el balance perfecto entre formal e informal, discreto y simpático, lo que junto a tu dedicación, te ayuda a destacar por tu profesionalismo e influencia laboral y a construir una relación estable y duradera con tu pareja.

La persona de estilo tradicional tiene su foco en el bienestar personal y encuentra su estabilidad en una profesión que considera permanente, una pareja con quien pretende pasar el resto de su vida y un grupo de amigos que siempre han estado a su lado y tienen principios y valores similares a los suyos. Reconoce la planificación y organización como el secreto del éxito, por lo que sabe debe cuidar tanto su salud como su aspecto para obtener sus objetivos. Es por eso que está siempre bien arreglado, busca prendas de buena calidad, cuida su alimentación y hace ejercicio, pero todo esto lo hace con moderación y con un sentido práctico, por lo que no es normal que siga las últimas modas, ni en cuanto a las prendas ni en cuanto a técnicas de ejercicio alternativas, con las que no esté 100% seguro de que va a obtener resultados.

Estilo Tradicional

Toda esta necesidad de orden y control sale de un gran miedo que le tienen al cambio, así que elogian la autoridad y sienten una enorme culpabilidad por saltarse las normas,

convirtiéndolos en personas muy fieles y leales. Consideran que para un cambio real no basta una sola persona sino que se necesitan masas significativas, por lo que cualquier individuo ostentoso o que llame demasiado la atención les incomoda, ya que amenaza con romper la cotidianidad a la que están acostumbrados.

Tradicional Estilo Universal

Es por esto mismo que les encantan y valoran enormemente las tradiciones, así que fechas como el 24 de diciembre son sagradas en su casa al igual que cualquier otra costumbre que traigan de hace años.

Su rigidez y orden también se reflejan notoriamente en la manera cómo se visten. Si tu estilo es tradicional, es muy posible que tengas un armario muy práctico, lleno de prendas clásicas básicas y atemporales de excelente calidad y tejidos pesados, que posiblemente nunca pasen de moda. Tus colores más comunes son el azul oscuro, el gris, el beige, el café y el negro, por lo general usas mocasines o zapatos de tacón medio y no eres de muchos complementos pero los que tienes están muy bien escogidos, por lo que no te mata la bisutería y en lugar de ello tienes algunas joyas especiales pero no muy llamativas. 

Casi siempre procuras que todo combine y coordine aunque en clima caliente te permites liberarte un poco. Estas particularidades y características, dependiendo de cómo se manejen, podrán limitar mucho tu potencial o ayudarte enormemente a alcanzar tus sueños. Si te identificas con este estilo, es posible que veas tanto la vida como las relaciones personales con demasiada seriedad, arriesgándote a volverte demasiado serio y rígido, a vivir en el pasado, el hastío o el aburrimiento, y te puede impedir que pienses fuera del cubo, con lo que te cerraras a otras experiencias y aprendizajes y pasarás por anticuado.

Tu principal frustración es la constante lucha por la libertad, cuya ausencia justificas con el deber.

Tu determinación y disciplina van a hacer que te esfuerces mucho en el trabajo, pero ese esfuerzo puede a veces convertirse en sacrificio a causa de tu afán por mantener tu lealtad a costa de todo, lo que hará que te tragues todas tus emociones poniendo una gran distancia entre ellas y tu entorno para no perder el decoro.

Ahora bien, es posible que tanto orden te limite un poco, pero es con la flexibilidad y dejando ir tantos prejuicios, que este estilo alcanzará su máximo potencial. Un tradicional tiene la suerte de tener el estilo ideal para el ámbito laboral, ya que son excelentes anfitriones, y poseen una gran habilidad para gestionar personas y proyectos. Tienen un excelente manejo de sus finanzas y han interiorizado el concepto de que «lo barato sale caro», así que tienen gastos altos pero ocasionales, rara vez se dan grandes lujos y no invierten en actividades costosas y modernas que no hayan conocido desde siempre. Por esto son personas a las que no tendrías problema para prestarles dinero y, gracias a su lealtad, podría ser a quien buscarías para pedir ayuda, sabiendo que jamás revelarían un secreto.

La fidelidad de un tradicional a sus principios es algo hermoso y admirable, pero es importante que se permita salir de su zona de comfort, intentar con nuevos colores y algún estampado, usar siluetas que marquen su figura y sobre todo abrirse a nuevas posibilidades para alcanzar su máximo potencial.

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