WEBINARS: El Caos tras Bambalinas

¿Qué es un webinar?

Fue la pregunta que me hizo Laura el día que entré a la oficina un lunes de mayo con este nuevo proyecto. La verdad es que yo tampoco sabía mucho y esta fue la respuesta que le di a Laura:

“Son clases virtuales, como conferencias, que se dan en vivo, por YouTube u otros programas, a diferentes personas que se inscriben, entonces uno les manda el link para que solo los que se inscriben lo vean. Sirven para darle información valiosa a nuestros seguidores y uno al final vende algo”.

Yo llevaba 10 años con mi empresa y siempre había contratado externamente la publicidad y las piezas gráficas, pero nunca había hecho una estrategia digital como lo es un webinar. Laura es diseñadora de modas y tiene un gran gusto por el diseño gráfico y el diseño web, pero estaba recién egresada y apenas ingresando conmigo al mundo del marketing digital. Entenderás entonces que ambas íbamos un poco a ciegas, con muchas ganas e ilusión pero con ninguna idea de lo que estábamos haciendo.

Así que pusimos la fecha y hora una semana después y, con un tutorial de YouTube, Laura creó su primer anuncio de Facebook y nos embarcamos en nuestro primer webinar: Ponle Color a tu Vida.

webinar: el caos tras bambalinas - blog post - asesoría de imagen

Cuando decidimos hacer este webinar, empezamos a preguntar por todos lados y a buscar en internet, qué se necesitaba para hacerlo bien. Queríamos que fuera algo de buena calidad, que nos diera a conocer, que le sirviera a nuestros seguidores y que aclarara muchas dudas sobre lo que es una asesoría de imagen.

Supimos entonces que necesitábamos: una campaña de anuncios, un buen internet, una presentación entretenida, un servicio poderoso, una página de ventas y un botón de pago.

Lo único que teníamos era el servicio, la campaña de anuncios y el tema para la presentación. Así que había mucho qué hacer (además de todo el trabajo constante de la empresa) y muy poco tiempo. Pues bien, en medio de tutoriales, averiguaciones, cotizaciones y diseño, llegó el gran día.

Era 24 de mayo de 2018, habíamos enviado 2 correos invitando a que se inscribieran al webinar y teníamos 685 personas registradas, sala reservada con buen internet  y casi toda la presentación terminada. Así que a las 6:00 p. m. llegamos al lugar donde habíamos alquilado la sala. Éramos Laura y yo, solas, con 2 computadores, en una pequeña sala forrada en un papel tapiz que simulaba papel periódico y una lámpara de una luz amarilla, no muy potente, que me hacía ver unas ojeras terribles.

En medio de muchos intentos por tapar -en lo posible- el papel tapiz de periódicos y un pequeño pánico de mi parte, faltaba 1 minuto para comenzar y Laura terminó el diseño de la presentación y me la pasó. Empezó entonces el webinar en medio de mucha angustia, pues el tema y el servicio eran poderosos, teníamos una buena presentación, pero aún no teníamos página de ventas o botón de pago.

Fue un webinar maravilloso y ¡Tuvimos 187 personas conectadas! Un enorme éxito para nosotras

Sin embargo, Laura tuvo muchísimos problemas técnicos creando el botón de pago y logrando que funcionara, así que terminó el webinar y aún no teníamos página de ventas. Te podrás imaginar a Laura haciéndome mil caras atrás del computador, pidiéndome que alargara la conversación mientras yo decía “ya vamos a enviar el link de pago, ¿tienen alguna otra pregunta?”. Finalmente, Laura logró montar una página que consistía en una foto, un conteo regresivo, un título, una breve descripción de lo que incluía el servicio y un botón que decía “¡paga ahora!”. Pues déjame decirte que, contra todo pronóstico, ¡vendimos 1 servicio!

Ese servicio, las 187 personas que asistieron al webinar y las 360 personas que no asistieron pero vieron la repetición; fueron un logro enorme para nosotras y, a pesar de los problemas consiguiendo internet, ubicando el fondo, cuadrando la luz y organizando los temas digitales, sentimos que habíamos tocado el cielo.

Los siguientes 2 webinars fueron similares, aunque crecimos poco a poco. Compramos un aro de luz, reservamos una sala distinta, intentamos con cámara profesional y micrófonos, así como con diferentes softwares para mejorar la experiencia y le cambiamos el nombre de “webinar” a “Master Class”, pues sonaba más sofisticado.

Pues uno de mis consejos para ti después de todo esto es que a veces es mejor optar por cosas más simples y sencillas. La mayoría de programas diferentes y nuevos que intentamos nos dieron mil problemas y, después de que nuestro público entendiera qué era un webinar, muchos no entendían qué era una “Master Class” y optaron por no registrarse pues pensaron que se trataba de una clase presencial y vivían en otras ciudades o países.

Así, llegó el 11 octubre de 2018, con nuestro cuarto webinar: Construye un Armario de Ensueño. Para este webinar tuvimos el apoyo de Yura, una persona experta en campañas de Facebook e Instagram, que nos ayudó a hacer la publicidad y nos recomendó hacer el webinar en nuestra propia página, en lugar de la página de YouTube. Lo hicimos así y llegó el momento de la presentación. Empecé entonces la transmisión en directo, pero mi computador falló y no funcionaba el audio por ningún lado. Resulta que la única solución era reiniciarlo y no sabíamos cómo pasar la transmisión a otro computador, por lo que teníamos que finalizarla.

Lo que no sabíamos era que al finalizar la transmisión, el link al video en vivo cambiaba, por lo que a todos los espectadores les salió un letrero que decía “ha finalizado la transmisión” tan solo 20 segundos después de iniciada.

ENTRAMOS EN PÁNICO.

Empezamos a recibir mensajes de todo el mundo por todos lados, Facebook, Instagram, WhatsApp y llamadas, que iban a reventar nuestros celulares. Finalmente nos llamó Yura y nos calmó, diciéndonos que, como habíamos puesto el video en nuestra página, podíamos cambiar el link directamente y los espectadores verían la nueva transmisión con normalidad. Esto nos salvó, además de muchísimos comentarios que alcanzamos a responder pidiendo que esperaran un momento, pero muchos asistentes se retiraron, pensando que el webinar se había cancelado.

Fue un webinar fantástico, uno de los que más comentarios positivos ha tenido, con 990 personas inscritas y 120 personas conectadas, en el que vendimos 4 servicios. Pero sabíamos que podríamos hacer mejor, así que decidimos hacerlo nuevamente, y esta vez llegamos a 350 personas en línea y cerramos carrito de compras con 28 personas en total. Así, lo que creímos sería el webinar más desastroso de todos, tuvo casi 600 reproducciones y más ventas de las que jamás habíamos hecho con esta estrategia.

Y seguimos creciendo. Andrés se unió al equipo y trajo consigo 2 nuevas luces y entramos a un curso llamado Grandes Lanzamientos, por Diana Zuluaga, que explicaba todo el recorrido necesario para lanzar en grande.

Pero ¡oh sorpresa! Diana nos mostró la cantidad de pasos que nos habíamos saltado en nuestras estrategias, la razón detrás de muchos obstáculos y tropiezos y muchas cosas que podíamos hacer para mejorar nuestras ventas por webinars. En realidad todo se traducía en: 3 meses de preparación y muchísimos ingredientes.

Así, llegamos a crear nuestra serie de entrenamientos “Qué Me Pongo”, una serie de 4 webinars gratuitos, en vivo, que nos permitieron darnos a conocer, compartir con nuestros seguidores, expandir nuestra audiencia, conocer mejor a nuestra comunidad, mejorar nuestra estrategia digital y vender más de lo que jamás habíamos vendido.

De 1 webinar pasamos a hacer 4, de 600 personas registradas pasamos a tener 13300, de tener 187 personas en vivo pasamos a tener 840, de tener 600 reproducciones totales pasamos a tener 4300, de 1 venta pasamos a cerrar 46 ventas.

Y aunque aun nos pasa que terminamos cosas en medio de la transmisión en vivo y tenemos que hacer maromas para montarlas sin problema, aún tenemos mil tropiezos que estamos resolviendo y un par de personas que tratan de demeritar lo que hacemos, aquí seguimos creciendo y aprendiendo.

Lo más importante es que nos dimos cuenta de que el cielo es el límite, pero lo que creíamos que era el cielo en ese primer webinar cuando sentimos que lo alcanzamos, era tan solo el comienzo de un largo camino que nos espera con muchísimos retos pero también enormes logros y grandes victorias. Te invito a ti también a seguir adelante, aunque a veces parezca que todo está perdido, porque ¿sabes algo?: no lo está y no estamos solos.

Por eso quiero darte las GRACIAS. Porque nada de esto hubiese sido posible sin ti. Porque cuando faltaban 2 minutos para ese primer webinar y no teníamos presentación, fuiste tú el que nos dio ese último impulso. Porque cuando finalizamos la transmisión y la reiniciamos con otro link, fue por ti que lo seguimos intentando y fue por ti que lo hicimos nuevamente. Porque es por ti que seguimos creando cada vez más y mejores eventos como este, para traerte el contenido más interesante posible. Gracias por tus palabras, por tus mensajes, por tu apoyo, por leerme, por seguir aquí después de este largo camino y por quedarte para acompañarnos en todo lo que nos queda de él.

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